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lunes, 28 de mayo de 2018

La Teoría del Embudo,


Teoría del Embudo

Imagínese el lector un embudo o cono truncado invertido,
con una parte ancha arriba, y una parte estrecha abajo. Pues mi
hipótesis es que todo eso que vemos en la figura, en la Imagen 4,
todos esos niveles que muestra el icono (nivel bioenergético, sensualidad, erotismo, genitalidad, coitalidad, o viceversa) son sexualidades.

O, dicho de otra manera, creo que todo eso es la
sexualidad, las sexualidades. Son diferentes maneras de expresar
la energía sexual, de más difusa y amplia, a más densa y concreta.

Y nos han dicho que sexualidad es el puntito de abajo. Lo que yo
llamo coitalidad. Es decir, meter un cilindrín en un bujerín, o
frotar dos bujerines, o análogxs. Y no es así, me parece. Quiero
decir que no es solo eso, en todo caso… Dice Rumi:

"Si alguien te pregunta
cómo será la perfecta la satisfacción
de todo nuestro deseo sexual,
levanta tu cara y di,
Así.
Cuando alguien mencione la gracia
del cielo por las noches,
sube a la terraza y baila
y di,
¿Así?
Si alguien quiere saber lo que es el «espíritu»,
o el significado de la «fragancia de Dios»,
inclina tu cabeza hacia él o ella.
Mantén tu rostro ahí, cerca.
Así.
Cuando alguien cite las viejas imágenes poéticas
de cómo las nubes gradualmente descubren la luna,
afloja despacio, nudo por nudo, las cintas
de tu vestido.
¿Así?
Si alguien se pregunta cómo Jesús resucitó a los muertos,
no trates de explicar el milagro.
Bésame en los labios.
Así. Así.
Cuando alguien pregunta qué significa
«morir por amor»,
señala
Aquí.
Si alguien pregunta cuán alto soy, frunce el ceño
y mide con tus dedos el espacio
entre los pliegues de tu frente.
Así de alto.
El alma a veces abandona el cuerpo, luego regresa.
Cuando alguien no crea eso,
regresa a mi casa.
Así.
Cuando los amantes gimen,
están contando nuestra historia.
Así."

Sé que no descubro América. Que no soy el primero en afirmar
esto de que la sexualidad no es solo genitalidad o coitalidad.
Ya Freud —o Rumi, seis siglos antes, como acabamos de leer—
lo dejaba bien claro, y fue una de las grandes y numerosas aportaciones del maestro vienés, aunque con sus variaciones entre un primer Freud y otro posterior, como veremos. Lo que pretendo
aquí es aportar mi versión:

"Freud en 1905 (…) planteará que la sexualidad no se ciñe a la genitalidad y a un fin procreativo, sino que cubre un espectro más amplio. Vendrá a decir que hay una energía sexual a la que llamará libido que se pone en juego desde el primer encuentro del cachorro humano con su madre, que cuando le da el pecho para calmar su hambre no solo le aporta leche sino también el caudal de sensaciones que se despiertan en ese contacto de intimidad cuerpo a cuerpo. Es decir, aquello que va más allá de lo nutricio y es de orden vincular. A eso lo va a calificar de sexual, y planteará una escala o fases libidinales evolutivas en la relación con el Otro significativo en función de la zona erógena prevalente.
Oral, anal, (fálica es una adición de 1923) y genital."


La Teoría del Embudo habla de que en realidad la sexualidad
es, analógicamente, la misma energía en todo el embudo, el
mismo tipo de «cosa», que en dirección Sur se va haciendo más
densa y más local, más concentrada, y en dirección Norte a la
inversa, se va haciendo más extensa, más amplia y más difusa,
repito. Como dice José Antonio Marina: «Se confunde el interés
por el enorme dominio de la sexualidad con el interés por el pequeño territorio del sexo e, incluso, por el más minúsculo todavía
de la genitalidad».

Plenamente de acuerdo, una vez más.

De tal manera que la energía se va concretando, en dirección
Sur, hacia abajo en el Embudo, se va densificando hasta
llegar a la coitalidad. Pero viene desde un lugar mucho más
amplio.

El orden es rítmico. El relato es rítmico. La historia es rítmica. Es
rítmico todo lo que se sostiene de pie: un árbol, una concha, una fachada, un rostro, el pensamiento. El ritmo es el alma de cualquier estructura. Fundamenta; es la espina dorsal, la columna, el tronco, de todo lo que emerge. El ritmo es el drama de la materia que escuchamos. En el fondo de la materia, el ritmo es la onda que hay debajo de todas las cosas.

(Referencias de las citas en el libro. Clica Sexalidades: terapia gestalt, intimidad y deseos engañosos )

lunes, 2 de abril de 2018

"Sexualidades: Terapia gestalt, intimidad y deseos engañosos...", de Albert Rams.


El espíritu del libro

Un mapa sexual sin tópicos desde una mirada terapéutica,
con la intimidad, la espiritualidad y el deseo como ejes de un trabajo avalado por 36 años de experiencia clínica.  En los tiempos aparentemente más libres de la historia, las consultas terapéuticas por disfunción sexual de todo tipo  no dejan de aumentar. Sexualidades, es una investigación del territorio corporal desde la genitalidad, lo edípico y lo disfórico biográfico hasta la esfera de la intimidad, la espiritualidad y la gestión del deseo, apoyado en testimonios reales y herramientas como la gestalt, el psicoanálisis o el eneagrama.



Ideas centrales

Quiero esta vez destacar tres de los aspectos que considero sustanciales en mi perspectiva de la sexualidad; de este modo, pues, quiero mostrar las conclusiones a las que me parece haber llegado tras más de treinta años largos de práctica, tal como he dicho hace un momento, y que espero ir aclarando y matizando a lo largo del texto. Pues de eso, básicamente, va a tratar este libro:

1.- Un enfoque gestáltico que, retomando sus orígenes vinculados con la psicología humanista de los años sesenta y setenta del siglo xx, como decía, reivindicará nuclearmente que debajo, arriba y junto a todo acto sexual… hay una persona. Que no somos máquinas, sino seres humanos, con toda la complejidad que nos caracteriza, para bien y para mal, frente a otras especies que pueblan la tierra.

2. La pluralidad de lo sexual, es decir, que propongo las sexualidades y no la sexualidad. La idea profunda de que siempre hay muchos (o al menos, varios) caminos para llegar a Roma. Que el llamado Pensamiento único —junto, seguramente, con el Pensamiento Patriarcal, ambos íntimamente relacionados entre sí— es uno de los principales virus que me parece que nos afectan hoy en día, y que se cuela por todas las rendijas que le deja nuestra ideología —que, como toda ideología, basa su éxito en la ignorancia de la complejidad—, que les deja nuestra cotidianeidad, así pues… y (también) nuestra cama.

y 3. El deseos engañosos del subtitulo corresponde a la segunda gran idea que quiere sustentar este enfoque: el desentuerto, tomando la expresión cervantina, deshaciendo/desfaciendo entuertos o topicos, o equivocos, o engaños, producto en parte de ese Pensamiento Unico. Creo, como repetiré y matizaré a lo largo de la obra, que vivimos dormidos  —como decia entre otros Gurdjieff a principios del siglo xx—,que vivimos burlados, asi pues, tambien —como en otros aspectos de nuestra vida— respecto a que sea eso (en verdad) de la sexualidad.

Así que este es un libro que pretende, básicamente, reivindicar a la persona oculta tras lo sexual, pluralizar lo falsamente único, y desvelar engaños.

Los Ocho engaños:





1.- la sexualidad no es solo coitalidad,Teoría del Embudo


2.- La sx es intimidad, no tener sexo como se tiene una nevera; no hacer sexo como se hace yoga; no al sexo gimnástico, sí al sexo con alma. La sexualidad como intimidad y la sexualidad, como desnudez, no sólo física sino también emocional y psíquica

3.- No la sexualidad, sino las sexualidades Revisión del concepto de normalidad sexual, desde la perspectiva de que existen tantas sexualidades posibles como personas.

4.- Hay que enfrentar lo disforico de la biografiasexoafectiva para poder tener una relacion en el aqui y ahora, en la vida presente, de un modo satisfactorio, hay que ocuparse del propio dolor/disforia histórico.  

5.- Aprendizaje del manejo del propio deseo. La sexualidad es muchas veces cosas no claras. Se puede plantear otra manera de manejar el deseo. Y esa otra manera es con las cartas boca arriba. Es decir, no con lo confuso y oculto, no con el adivíname, please, sino con las cosas más claritas. Qué deseo yo de ti exactisimamente, en que sitio concreto, que dure cuánto tiempo determinado previamente, y con exactitud temporal suiza o alemana; hecho de qué manera, minuciosa y rigurosamente, cabalmente, sin faltar ni sobrar ni una coma, etcétera… Eso es un contrato.

.
6.- Trabajo sobre la conflictiva edípica, como requisito para la comprensión y modificación de lo que nos ocurre actualmente en nuestras relaciones íntimas con hombres y mujeres. Chica, chico, en esta cama hay má gente. Es decir, lo edípico. Mi hipótesis —archidemostrada en la consulta— es que las relaciones que tenemos con los hombres, con las mujeres, están muy influidas por como es, a veces, pero sobre todo como fue, la relación en el triangulo edíico (padre-madre-yo). Por la posición que cada quien ocupo en el triangulo. Y en la familia, en un sentido más amplio, incluyendo a lxs hermanxs, tixs, abuelxs, por como resolvió cada cual la castración, diran los psicoanalistas lacanianos. Aunque esto de la castración no deja de ser una perspectiva patriarcal, me parece. Un falogocentrismo, como sostiene Derrida. Y si hay falogocentrismo, hay falogoidealismo, añado.

7.- La sexualidad sagrada o espiritual. Como séptimo aspecto de este enfoque, propongo un Sexpiritu, un sexo espiritual y una espiritualidad sexuada (con alma) a la vez, s decir, que el séptimo entuerto, o engaño de lo sexual, es que nos han contado (cultura judeocristiana) que la sexualidad es algo sucio, malo, casi, casi inevitablemente… A nuestra Diosa, la Virgen María, nos la han falsificado: (nos) la han cortado por la mitad: no tiene sexo, como si lo tiene en cambio Isis, o Cibeles, o Tanit, !o Afrodita/Venus! Y, como decía Alan Watts:Dios es negra, y, además de ser la luz más luminosa de todas las luminosidades, es la oscuridad más oscura de todas las oscuridades. Estoy completamente de acuerdo.

Y no, desde luego, el sexo no es sucio ni es malo. Es sagrado, o puede serlo. Nada menos. Es, como veremos, una vía regia de acceso —como los sueños para Freud lo eran de acceso al inconsciente— a la consciencia espiritual, en este caso. A lo divino. A lo transpersonal.

8.- Lo socio PolíticoEl cómo las personas vivan su sexualidad, sus sexualidades, va a depender, a veces de un modo determinante, del entorno cultural y socio-político, histórico, en el que se desenvuelvan. Así pues, controlar la sexualidad es una forma de controlar al individuo y su forma de relacionarse con los demás. Y es que la sexualidad, junto con la agresión (el Eros y Tánatos freudiano), son seguramente dos de los asuntos más nucleares… así que mas interesadamente controlables por el Sistema.

8.1.- Reich
8.2.- un Género no binario
8.3.- Braunstein: la medicalizacion de la sociedad, y de la enfermedad, y por lo tanto de la sexualidad

Otras aportaciones
Tercera parte: Las ventanas. Interrogaciones
1. .Una sexualidad (casi) quieta? Slow sex
2. ¿Y las disfunciones sexuales?
3. ¿Una sexualidad "filial"? Con corazón… que recoja aportaciones de lo masculino y lo femenino de cada quien, sea unx hombre o mujer.


Albert Rams
Febrero de 2018

Si quieres hacer una experiencia más amplia al respecto, te propongo que te mires la información que sigue aquí

COMO GESTIONAR MÁS CLARAMENTE DESEOS DIFÍCILES





COMO GESTIONAR MÁS CLARAMENTE DESEOS DIFÍCILES

"Porque, volviendo a nuestros tópicos y a nuestro deshacer entuertos y engaños, diría que aquí el equívoco es que se nos dice que la sexualidad es muchas veces cosas no claras. Se nos dice que, si no es así, «pierde embrujo, encanto, duende, gracia...»: «Ahora sí, pero no…; ahora no, pero sí…; esto sí, pero, bueno,ya veremos. Dímelo, propónmelo, bueno, ya te llamaré, no sé qué. Ya vamos viendo… Blublublú, blublublú…». Pero entonces,la sexualidad es un mundo confuso, donde no se aclara unx mucho de qué va, de qué viene, ni que está. ¿No? Y esto, claro,tiene mucho morbo, pero también crea mucha disforia para según quién, o según cuándo.

Se puede plantear otra manera de manejar el deseo. Y esa otra manera es con las cartas boca arriba. Es decir, no con lo confuso y oculto, no con el adivíname, please, sino con las cosas más claritas. Qué deseo yo de ti exactísimamente, en qué sitio concreto, que dure cuánto tiempo determinado previamente, y con exactitud temporal suiza o alemana; hecho de qué manera, minuciosa y rigurosamente, cabalmente, sin faltar ni sobrar ni una coma, etcétera… Eso es un CONTRATO. Y respecto a la comunidad, decía Heron:

1. Todo el mundo es amable, es decir, dignx de amar y ser amado.
2. Sí, significa sí aquí y ahora a eso, y nada más.
3. No, significa no aquí y ahora a eso, y nada más.

Aunque, claro, no todo el mundo lo pone tan fácil:

"Enfocada la histeria como un tipo de vínculo social o discurso, todas esas figuras se han constituido en referencia a un saber que no sirve del todo y a un amo (maître) que lo produce y sostiene; movida por una insatisfacción esencial, la histérica ($) busca un amo (S1) que le diga quién es y qué quiere, animándole así a producir un saber (S2) que, a la postre, no tendrá gran interés puesto que nada dice sobre ese objeto perdido (a) que alimenta la permanente insatisfacción"(2)

Bueno, más allá del enrevesado mundo histérico, nos toca entender que, si nos dicen no, hay que entender, en primer lugar, que NO ES NO. No es que —ellas, sobre todo, aunque es de aplicación general— digan que no, pero en realidad sea que sí.Recordemos sucesos como los de los Sanfermines de Pamplona y las violaciones o abusos sexuales.

Pero, en segundo lugar, que no, no es no a mí (globalmente),es no a eso, ahora. No es no a mí, porque yo sea un ser impresentable,indignx y no sé qué. Recordemos: soy amable, dignx de ser amadx. Sino que significa que tú, ahora, no quieres eso conmigo.

Es decir, que es no a eso, ahora, insisto. Pero puede ser sí a otra cosa, o sí a eso luego. Y si me dicen que sí, es sí a eso, ahora;pero no es un sí automático a otra cosa, o sí luego, o siempre,o eternamente. Es sí a eso ahora.

Una. Y dos, que el no, no me mata; que es lo que cree en realidad el niño o la niña que todxs llevamos dentro, porque casi le mata (psicológica o incluso físicamente, a veces) en la infancia.

Recordemos lo comentado respecto a las escenas disfóricas y a lo disfórico en general.Quiero decir que el niñx, cuando por ejemplo sacó la mano de pequeñitx para decir ¡eeeh!, algo pasó que ¡paf! Y entonces —insisto, entonces— hubo daño, o hubo dolor, o ambas cosas. Así que no la vuelve a sacar. Y entonces pierde de vista que ahora ya es adultx. Que ahora puede volver a sacar la mano, digamos,si seguimos con el ejemplo, y mirar cómo la saca. Y si me dicen que no, pues no me va a doler tanto, seguramente. Pero mientras tanto, me estoy poniendo frente a mí mismx de otro modo. Como un ser digno, digna. De vivir, de ser amadx, de ser queridx, de Ser. Y, además, esta vez me pueden decir que sí, quien sabe…

Así pues, en esta manera de enfocar este aspecto de Lo Sexual, de deshacer este entuerto, cada cual se enfrenta a su propio deseo, y va a buscar aquello que quiere. Claro, que no es tan fácil. Porque lo que normalmente nos encontramos ahí, también, lo que se suele encontrar cada cual en ese camino cuando intenta andarlo, es lo que en gestalt llamamos mecanismos de evitación, o lo que el psicoanálisis llama mecanismos de defensa. Es decir, en realidad,todas las zancadillas que me pongo para no conseguir lo que quiero. En la vida como en la sexualidad. No suelen ser muy diferentes.

Como dice José María Álvarez:

(…) El síntoma constituye el compromiso entre la defensa y la pulsión,esto es, el síntoma logra satisfacer parcialmente a ambas. Ese goce oscuro que se adensa en el síntoma constituye la razón última de que nadie renuncie de buen grado a su síntoma —ni a su mecanismo de defensa o evitación, añade servidor—, pues en el fondo el síntoma es la forma de goce más rudimentaria. De ahí que no se trataría de intentar eliminarlo, sino de pulir sus aspectos más espinosos y, en buena medida, tratar de amistarnos con él.(2)

Entonces, se trata de ir viendo esos mecanismos, de ir viendo esas trampas, esas zancadillas al curso natural del deseo, las estratagemas de des-contacto, mirándolas, observándolas ¡y aprendiendo! Pues resulta que ese aprendizaje es de una gran utilidad para la vida cotidiana,que es una gran ventaja esta manera de enfocar el asunto. O eso me dicen.

Es muy válido —precioso, me atrevería a decir— para ver cómo me interrumpo el conseguir lo que quiero. Porque la experiencia planteada de esta manera supone una —buscada a propósito,recordemos la Actitud Teseo— situación de estrés; y todas las situaciones de estrés, en general, sirven para que lo egoico y/o lo defensivo se suelan mostrar de manera más diáfana.

Por ejemplo, supongamos que me encuentro con introyecciones como: «Oh qué chica tan guapa, bueno, pero las chicas guapas son tontas, o sea que esta no me interesa (decía mi mamá)». O con proyecciones como: «Mmmm, me está mirando ese chico, pero me está mirando mal, seguro, me está mirando mal, me está mirando mal, me está mirando mal, etc., etc., etc.»


O con retroflexiones: impulso que tendría que salir hacia afuera,pero se vuelve para adentro. «Me aprieto, me aprieto y me aprieto.Y me paso el rato apretándome, en lugar de ir a el/la chicx. Y le doy al cubata en el bar, tiquitíc, tiquitíc, tiquitíc... (media hora, una hora…). Y se me queda la mano así (torcida), enganchada con los dedos al vaso, de tanto tocarlo, antes que ir al chico o a la chica». 

Entonces, la idea aquí del des-entuerto o des-engaño sería: si manejamos, si aprendemos a conducir lo que queremos con las cartas boca arriba, además de ese aprendizaje, podemos dirigirnos más directamente hacia el propio deseo. 

Por lo tanto, no hace falta esconder lo sexual. Pongámoslo sobre el tapete. Y mi principio es que el límite está en lxs niñxs, en lxs menores. Entre adultos, jugando con las cartas boca arriba, siempre que ambos estén de acuerdo, de entrada, tout est possible, tout est permis («todo es posible, todo está permitido»), como decía Moustaki. Pero no con menores. Eso no, eso no me lo creo. No estoy de
acuerdo con eso.

Pero, salvo esa excepción, ¿por qué es malo que a mí me guste que me digas, por ejemplo, «mira que eres tonto, mira que eres tonto, mira que eres tonto»? Y si a mí me pone que me digas «mira que eres tonto», pues voy por ahí. Te pido un contrato en el que, durante tanto tiempo, en tal sitio, con tal attrezzo, tú me dices «mira que eres tonto, mira que eres tonto, mira que eres
tonto». Y punto.

Los límites los ponen los adultos, las personas. No es malo tener una relación sádica, por ejemplo. No es malo tener una relación masoquista; es enfermo, o puede serlo, que es otra cosa (enfermo en el sentido de limitante, si solo me pongo con eso, si solo me excita eso). Quiero decir, que el problema ahí, en primer lugar, es que hacemos un juicio moral, en lugar de tener una visión clínica o terapéutica, creo, sobre la que habría mucho que hablar y matizar, en cualquier caso.

Si nos encontramos frente a alguien que es sádico con el otro, en la relación sexual, me parece que eso hay que limpiarlo,hay que descifrarlo —el inconsciente está estructurado como un lenguaje, recordemos a Lacan— para ver si está poniendo otro tipo de energía (de cosa) ahí. Hay que pasar el mocho, el trapo, el quitamanchas. Es decir, limpiarlo para depurarlo. Y una vez depurado, si se queda como tal, ahí se queda como tal. Él/ella sabrá, ellos sabrán. El significante habrá conocido al menos a uno de sus significados; el síntoma, al menos a uno de sus sentidos,de sus traducciones, la palabra a alguna de sus frases. A partir de ahí, es la libertad de la persona la que debe regir, me parece. 

Limpiarlo puede ser mirar, Trabajar, por ejemplo: ¿A quién le quiero yo hacer daño haciendo eso, o dejándome hacer eso? ¿Por qué de esta manera? Haciendo esto, ¿de qué o de quien me estoy limpiando o vengando? (o así lo pretendo). O ¿de qué me estoy privando? (y a quien quiero fastidiar con eso). ¿A quién se lo digo, en definitiva, y qué le digo si traduzco el síntoma a palabras?

O una relación masoquista, o sea, sufro, luego existo. Sea en lo literal o sea en lo actitudinal. Eso no es malo; va para terapia, cosa bien distinta. Hay que Trabajarlo. Creo."





Si quieres hacer una experiencia más amplia al respecto, te propongo que te mires la información que sigue aquí




(1) Tomado de Rams, A.: "Sexualidades: Terapia gestalt, intimidad y deseos engañosos". www.edicioneslalave.com. Barcelona 2018. Päginas 166-171
(2) José María Álvarez en www.aen.es/web/docs/Cuadernos6.2.pdf, página 47
(3) Íbid

sábado, 31 de marzo de 2018

CURSOS DE ESPECIALIZACIÓN EN SEXUALIDAD, MÚSICA, ENEAGRAMA, ATENCIÓN Y TALLER DE MOVIMIENTO INTERIOR





CURSOS DE ESPECIALIZACIÓN EN SEXUALIDAD (es), MÚSICA, ENEAGRAMA, ATENCIÓN, Y TALLER MOVIMIENTO INTERIOR.


SEXUALIDAD(es)

Tras 37 años de experiencia desarrollando un modelo propio, propongo un Curso cuyo objetivo es que los participantes tengan un buen aprendizaje del enfoque y de la metodología empleada, y que puedan aplicar lo aprendido en su propio entorno profesional con herramientas prácticas para trabajar con pacientes en sexoterapia (vivencialidad + teoría + técnica + estrategia + casos clínicos/ escenas profesionales supervisadxs)

CUÁNDO Y DÓNDE

Versión 32 horas, 475 euros

Barcelona, del jueves 31 de mayo al domingo 3 de junio.
Organiza: Gestalt Barcelona
Madrid, del jueves 22 al domingo 25 de noviembre.
Organiza: Gestalt-Coaching

Jueves, viernes y sábado de 9,30 a 14,30 y de 16, 30 a 20,30 hs.
Domingo de 9,30 a 14,30 hs

Versión 22 horas, 400 euros,

Jerez 12-14 octubre, Puente del Pilar,
Organiza: Centro de Psicología y Terapia Gestalt SAL.

Si quieres ver más detalles del curso y/o pre-incribirte clica aquí; si quieres leer más sobre el enfoque, entonces clica aquí:  "Sexualidades...." de Albert Rams. Un resumen del libro,  o SEXUALIDADES: LA (difícil) GESTIÓN DEL DESEO



MÚSICA

Después de más de 25 años de experimentar con el Trabajo con la Música en la psicoterapia, en sesiones individuales, de pareja y de grupo (terapéutico, de formación, de Trabajo Interior…) propongo por segunda vez un curso de especialización, una experiencia no sólo vivencial, sino que incluya también lo teórico, lo técnico, lo didáctico y lo clínico. Que recoja lo mejor que he podido aprender en estos años en un formato didáctico para que los participantes puedan aplicar algunos de esos aprendizajes a sus campos de trabajo cotidiano (psicoterapia, educación, sanidad, trabajo o educación social, coaching, mundo de la empresa…)
STAGE SUPERINTENSIVO URBANO CUATRO DíAS ( 32 hs.)

2018
MADRID
27-30 DE SEPTIEMBRE
ORGANIZA: COACHING-GESTALT

2019
GRANADA
24-27 DE ENERO
ORGANIZA: QUALIA

MADRID
27-30 DE JUNIO
ORGANIZA: COACHING-GESTALT

GIRONA (posibilidad residencial, a confirmar)
14-17 DE NOVIEMBRE
ORGANIZA: ESCOLA DE GESTALT DE GIRONA

Jueves, viernes y sábado de 9,30 a 14,30 y de 16,30 a 20,30 hs.
Domingo de 9,30 a 14,30 hs

Si quieres ver más detalles del curso y/o pre-inscribirte clica aquí.4; si quieres leer más sobre el enfoque, entonces clica aquí ( “Música que cura” (un avance del libro, en primicia) o aquí ( CANCIONES EN SESIONES INDIVIDUALES )

ENEAGRAMA

El Curso será en un principio un revisitar los eneatipos - recurriendo solo a los subtipos en caso necesario - a partir de un enfoque multi-aspectual  basado  en las enseñanzas  recibidas de Claudio (1987-2018), y en mi propia experiencia al respecto (pasión, fijación, virtud, Idea Santa (solo nombrarla), mecanismo, equivalencia DSMIV y psicopatología psicoanalítica, chiste(s), país(es), película(s), animales antes y después del Trabajo, canciones; "santos", músico(s), filósofo(s), mudra...)

Combinará las reflexiones teóricas, técnicas, estratégicas y clínicas con ejercicios grupales, y con lecturas supervisivas de casos desde el punto de vista del Eneagrama Clínico, comparándola eventualmente con otros enfoques (psicoanálisis lacaniano, enfoque sistémico, terapia cognitivo-conductual…); mezclará audiciones musicales con diagramas técnicos y meditaciones. Y será enriquecido por mis comentarios clínicos y dinámicos, basados en la experiencia de ya 40 años como terapeuta, formador y supervisor (1979-2019)

Fechas:
Madrid,
Stage intensivo no residencial de 4 días, 30 horas
De jueves 24 a domingo 27 de octubre de 2019.
Jueves y viernes de 10 a 14,30 y de 16,30 a 21 hs; sábado de 10 a 14 y de 16 a 20 hs: domingo de 10 a 14 hs.

Barcelona
Dos findes, 30 horas (2 x 15 hs.)
22-24 febrero, y 24-26 mayo 2019 (A CONFIRMAR)
SÁBADO 10-14,30 y 16,30-21 HS.; Y DOMINGO 10 -14´30 HS.

Si quieres ver más detalles del curso y/o pre-inscribirte clica aquí.7; si quieres leer más sobre el enfoque, entonces, clica aquí ( El eneagrama de Albert Rams I.) o aquí El Eneagrama de Albert Rams II )

GRUPO DE ATENCIÓN VII

Desde hace ya treinta años, he venido siguiendo una especie de camino paralelo al de la psicoterapia y al de la formación/supervisión a través de una serie de grupos que han ido respondiendo a un proceso personal de auto-indagación en lo que podríamos llamar en sentido más que amplio "Lo espiritual" (o lo transpersonal o lo trascendente...) y que se han ido plasmando en una serie de experiencias grupales.

Las últimas, desde 2009, han sido los grupos de Atención, de los que propongo una séptima edición para 2019, cambiando la estructura a dos stages intensivos residenciales de 4 días para darle mayor intensidad y profundidad a la experiencia.


Si quieres ver más detalles del curso y/o pre-inscribirte clica GAVII 2019; si quieres leer más sobre el enfoque, entonces clica aquí EXPERIENCIAS SOBRE LO ESPIRITUAL 


TALLER MOVIMIENTO INTERIOR

Una exploración exclusivamente experiencial (taller, no curso) de los Movimientos Interiores, los mini- movimientos, micro- movimientos, e incluso los imperceptibles nano- movimientos. A partir de la idea, sobradamente probada, de que, en determinados estados de conciencia, esa velocidad de los Movimientos Interiores, puede llegar a ser vertiginosa (Celaya), como la música, callada (San Juan), como sonora puede ser la soledad (Juan de Yepes o Juan Ramón Jiménez).

En Granollers (Barcelona).
Con Albert Rams, director, y Núria Remus, ayudante.
7-9 SEPTIEMBRE DE 2018
Sábado de 9,30 a 14, 30 y de 16,30 a 20, 30 hs; domingo de 9,30 a 14, 30  (15 hs, total )
200 EU (180 eu. si te inscribes antes del 15 de julio 2018)

Si quieres ver más detalles del curso y/o pre-inscribirte clica aquí TALLER DE MOVIMIENTO INTERIOR; si quieres leer más sobre el enfoque, entonces, clica aquí: EL MOVIMIENTO INTERIOR: “A LA VERTIGINOSA VELOCIDAD DE LA QUIETUD”





EXPERIENCIAS SOBRE “LO ESPIRITUAL" (1989-2019)



EXPERIENCIAS SOBRE “LO ESPIRITUAL" 
(1989-2019)





Desde hace ya treinta años,  he venido siguiendo una especie de camino paralelo al de la psicoterapia y al de la formación/supervisión a través de una serie de grupos que han ido respondiendo a un proceso personal de auto-indagación en lo que podríamos llamar en sentido más que amplio "Lo espiritual" ( o lo transpersonal o lo trascendente...) y que se han ido plasmando en una serie de experiencias grupales:

- "GRUPO DE APRENDICES" (1988 - 1993) co-coordinado junto con Cristina Nadal, en el que indagamos fundamentalmente sobre el vínculo maestro-discípulo y sus repercusiones psicoterapéuticas y de Trabajo Interior.

- "GRUPO DE MAYORES" (1999-2000) en el que, con un grupo de personas expertas en el trabajo personal, terapeutas ya formados, experimentamos sobre todo sobre el concepto de"Hacer Nada". Véase al respecto http://albertrams.blogspot.com.es/2014/01/hacer-nada-en-particular.html

- "GRUPO SOBRE EL PROCESO DE CREACIÓN" (2004-2005) Indagamos aquí sobre el propio Proceso Creativo del artista que somos tod@s, a partir de la idea que ya vengo compartiendo desde hace años de que "la Obra de(Eso)vuelve"...; que la Obra - ejecutada de un modo particular - es un camino de autoconocimiento que puede mostrar aspectos de un@ mism@ ("devuelve") que no revelan a veces tan claramente ni las psicoterapias ni la meditación, por ejemplo: pero también que la Obra, algunas veces, en ocasiones, "vuelve de Eso" , ha tomado vida propia y ha visitado ese lugar/tiempo en donde anidan y comparten nido el Arte y lo espiritual.

- "GRUPO DE ATENCIÓN (2009-2010/ 2015-2018) con el propósito de trabajar la Atención en la línea de lo que Gurjdieff proponía a principios del siglo XX… integrando el trabajo de Meditación en la Acción del Cuarto Camino, algunos aspectos del trabajo con la naturaleza del Chamanismo y el trabajo corporal gestáltico centrado en la Consciencia Corporal. Para ampliar:

https://www.youtube.com/watch?v=RFC64IdwyFU&list=UUycVWVUQiX0T0gxwwQCBwsQ

https://www.youtube.com/watch?v=Pq0-WcWm5kc&list=UUycVWVUQiX0T0gxwwQCBwsQ




- y, finalmente, "LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES" (2011-2012) un intento de integración de Astrología y Psicoterapia, entendiendo los signos zodiacales (todos) como aspectos de cada uno de nosotr@s y proponiendo experiencias para Trabajar en cada participante cada uno de ellos. Para ampliar ( sobre Tauro):

1. https://www.youtube.com/watch?v=lNCJ52gyR78&list=UUycVWVUQiX0T0gxwwQCBwsQ

2. https://www.youtube.com/watch?v=wjX0k_EgSRs

3. https://www.youtube.com/watch?v=DCIDOowRfUM

4...https://www.youtube.com/watch?v=GU_9p-zWBbM

5.- https://www.facebook.com/photo.php?v=10203427019214996

6.-.-https://www.facebook.com/photo.php?v=10203434464161115

y 7 .- https://www.facebook.com/photo.php?v=10203436136082912

GRUPO DE ATENCIÓN VII 2019. DOS STAGES INTENSIVOS DE 4 DIAS DE JUEVES A DOMINGO








GRUPO DE ATENCIÓN VII 2019

DOS STAGES INTENSIVOS SEMESTRALES DE 4 DIAS DE JUEVES A DOMINGO
Abro Pre-inscripción/ Reserva de plaza

Desde hace treinta años ya he venido siguiendo un Camino de Búsqueda paralelo al de la terapia, formación y supervisión. Y en ese sentido he venido proponiendo diferentes experiencias grupales en torno a “Lo Espiritual”, enfocado de diferentes maneras y bajo diversos ángulos. Experiencias que intenté recoger en mi libro: “Gestalt y Atención: Presencia y espiritualidad en la experiencia terapéutica” (www.edicioneslallave.com) (2015)

Como se deducirá del título del mismo, en los últimos años estas experiencias se han ido centrando entorno a la Atenión, ese (casi) imposible, pero practicable intento de ser seis a la vez: yo cuerpo- yo corazón – yo cabeza – yo contacto- yo awareness- yo Testigo.

En esta séptima edición he querido cambiar la estructura para darle un poco más de profundidad al trabajo interior: dos stages residenciales semestrales de cuatro días, en lugar de los ya clásicos cuatro fines de semana trimestrales

Seguiremos apoyándonos, claro, en la Meditación en la Acción, en la transparencia y en el silencio como ejes. En Vinaixa y en Arbeca (Les Garrigues, Lleida); en el Trabajo con los símbolos y en el Trabajo con Obra Creativa y, de modo muy particular, en el Trabajo Ceremonial. Y en el cultivo de la Presencia y la afinación de la Atención, desde luego.

Fechas: 2-5 mayo y 10-13 octubre 2019. Coste:  450 eu. por encuentro, más pensión (200 eu.) en habitación doble/triple, hostal 3 estrellas). El grupo, residencial, se desarrollará enteramente en Les Garrigues, Lleida, como los anteriores. Combinaremos el Trabajo en una sala acondicionada del hostal en el que nos alojaremos (en Arbeca), con el Trabajo en una antigua cabaña de piedra en Vinaixa, en medio de campos de almendros y olivos.


Reserva de plaza: ingresar 450 euros en ES48 2100 3296 1822 0016 2437 ("GAVII2019" como concepto, ¡¡¡y tu nombre!!!), no retornables en caso de desistimiento, sí retornables en caso de negativa a la inscripción por mi parte.

Para finalizar la inscripción sigue las instrucciones que puedes ver aquí

domingo, 11 de marzo de 2018

EL MOVIMIENTO INTERIOR: “A LA VERTIGINOSA VELOCIDAD DE LA QUIETUD”






EL MOVIMIENTO INTERIOR: “A LA VERTIGINOSA VELOCIDAD DE LA QUIETUD”[1]
Albert Rams

“La manera más salvaje
selvática y salvadora
de mover el cuerpo, la manera
más sutil y muscular,
más cercana a la Materia
Hecha Fuente Porque Fuente Es,
el movimiento corporal más
insultante de todos y, sí,
si (se) quiere, el más amoroso
es la palabra y hablar.”
Enric Cassases[2]  



1.- Introducción

Quizás resulte extraño al lector/a que, en un número de nuestra querida Revista, dedicada esta vez al Movimiento, aparezca un artículo que quiera hablar de la Quietud, sobre una cierta quietud, claro. Sin embargo, me propongo mostrar – siguiendo ese hermoso verso de Celaya que encabeza el texto[3]– que la quietud del movimiento de desplazamiento, motriz o manifiestamente visible, no significa necesariamente el detenimiento de los movimientos interiores, mini- movimientos, micro- movimientos, e incluso los imperceptibles nano- movimientos. Y que hay quietudes… ¡y Quietudes!.

Decía Simone de Beauvoir[4]:

“El placer sexual en la mujer es una especie de conjuro mágico. Exige un completo abandono. Si las palabras o los movimientos se oponen a la magia de las caricias, el hechizo se rompe”

Y, todavía, que, en determinados estados de conciencia, esa velocidad de los Movimientos Interiores, puede llegar a ser vertiginosa, al igual que el silencio, en algunos estados meditativos puede llegar a ser estruendoso - ¡ah la música callada de San Juan…! Como sonora puede ser la soledad, tal como tan maravillosamente nos contaron el propio Juan de la Cruz o Juan Ramón Jiménez[5].

Tres referencias para empezar y mapear.

Dice este último, Juan Ramón, en “EL SER UNO”:

“Que nada me invada de fuera,
Que sólo me escuche yo dentro.
Yo dios
de mi pecho.

(Yo todo: poniente y aurora:
amor, amistad, vida y sueño
yo solo
universo)

Pasad, no penséis en mi vida,
dejadme sumido y esbelto.
Yo uno
en mi centro”[6]
  

Y dice mi querido Paco Peñarrubia:

“En el libro a cuatro manos de José Luis Sanpedro y el cardiólogo Valentín Fuster (“La ciencia y la vida”) proponen esta primera recomendación para reorientarse hacia la salud: “Lo primero, pararse, para reaccionar al ruido y salir de la sobre-excitación del mundo de hoy”[7]

Añade, por último, Rafa Redondo respecto al Za Zen, en una cita que reproduzco íntegra por su belleza y precisión[8]:

“Permanece atento, completamente atento... porque algo ocurre en la hondura, y en la frontera del aire con la piel; ahí, en la silente simplicidad de nuestro de estar sentados: el empeño de la Vida en animarnos. Así se entiende que una de las traducciones del Za-Zen se “estar sentado esperando la noticia”. Quizá algún lingüista lo desdiga. Me daría igual.

Se trata de despertar del sueño de atribuir a Dios un rostro, para luego poderlo hallar en el propio semblante de la Dicha: cuando en la mansa dádiva de las pequeñas cosas se alumbra la existencia, comenzando por el humilde hecho de respirar. Y sentirse a uno mismo que se es; vivir continuamente el milagro de ser, tan sólo ser…

Párate, por favor. Apéate del trote ajeno. No obedezcas. Para, por favor. Déjale hablar al Fondo. Contempla lo que te arde. Párate, para, párate. Pre-párate.

Alguien –es un decir- me ha enseñado a ser Nadie. Y a no estar. Y - ¡qué curioso fenómeno!- es cuando más presente estoy. Paradójica Presencia, silenciosa Fuerza del Ser, brotando gota a gota del manantial de la propia disolución.

Cuán extraño instinto suicida, dejarse entonces devorar por la triste liturgia de la costumbre. Después de tal constatación no puedo hablar con los expertos del tiempo en el ascensor. Tan sólo cabe el celebrar, pero, ¿a quién le cuentas esto? ¿A quién le digo que el Origen me ha enseñado la liberación de no estar? ¿Quién puede creerse que el mayor arraigo se cimenta en el desarraigo?

Algo – ¿Alguien? - que no nació, inventó la boca humana para poderse decir, poetizar. Alguien más allá de toda forma y nombre, puso en nosotros aliento y voz para poder ser constatado y narrado…

Y le encontré en su vuelo,
y me encontró en su nada,
y me vi con sus ojos.
Cuando yo era nadie,
cuando era nada.
Cuando no era.

Elevarse al abismo, escudriñar dentro de sí, para hallar el primer borrador, la fotocopia inicial del rostro propio antes que el Big-Bang sucediera. Apostar por la Vida es resistirse a morir ciego. Y ver cumplida la promesa: la más antigua fotocopia se hace tangible, se torna cuerpo. Y portalón de salida a la otra parte.

No te mueras sin vivir ni vivas sin morir.
Festeja tu reencuentro,
que hasta el mismo Dios lo celebra,
haciéndose Él desierto

Se trata de notar, sentir, vivir y avivar aquello que en tu pecho se instaló e incesantemente late. Y en cada instante cobra forma. Y crece. Deja este texto, y lee por dentro, léete; eso, léete. Y regala lo que has visto, no lo olvides.”


Partamos nosotros, así pues, de algo aparentemente muy simple, y recordemos, parafraseando a Javier Arenas, que a veces aparentemente, es aparente- m(i)ente. Partamos de la respiración, o, mejor dicho, de la Atención a la respiración.

Recordaré aquí, brevísimamente, que llamo Atención, inspirándome en Gurdjieff, a una especie de Estado de Conciencia Acrecentada que consistiría (el condicional tiene que ver con la idealidad del estado, con su dificultad) en poder estar, en la misma unidad de tiempo y espacio, en un Aquí y Ahora concreto, en un instante y en un sitio:

-          En su nivel más simple (en Primaria, me gusta llamarlo) en contacto con un@ mism@ (también en contacto con un@ misma… cuando hay tormenta, en contacto con el Otro[9], en movimiento, en la vida cotidiana, en situación de estrés… y no sólo cuando el lago está calmado, en quietud, en silencio, en soledad…);
-          En un nivel un poco más difícil y complejo – en Secundaria – en contacto con los Tres que somos cada cual: Yo Cuerpo (Centro Instintivo-Motor); Yo Corazón (Centro Emocional), y Yo Cognición (Centro Mental);
-          Y en su nivel más complejo (o casi, hay más…) en la Universidad, en seis Yoes a la vez: 1.- Yo cuerpo; 2.- Yo corazón; 3.- Yo cabeza; 4.- Yo contacto; 5.- Yo awareness, y 6.- Yo Testigo.[10]

Testigo que no solo encontramos en esta línea Tradicional del llamado Cuarto Camino, sino también en el propio Nietzsche, por ejemplo, el cual, como ya apuntaba en otro lugar[11], deberíamos considerarlo, creo, como uno de los precursores de lo gestáltico:

“Semejante acto no puede ser el de la conciencia vigil – pues el artista está sumido en un excitante olvido de sí – pero tampoco el de una inconciencia pura – porque entonces el artista no sabría que está actuando: “es algo similar – dice Nietzsche – a lo que ocurre cuando se sueña y a la vez se barrunta que el sueño es sueño. De igual modo el servidor de Dionisos tiene que estar embriagado (Rausch) y, a la vez, estar al acecho detrás de sí mismo como observador (Beobachter)”[12]

Así que, ese estado, esa Actitud, es un embriagado (de Vida), que está, a la vez, al acecho detrás de sí mismo como observador. Bueno, eso es la Atención en una de sus máximas expresiones: Dionisos y Apolo… juntos… en tormenta, en esa embriaguez de la que hablan los sufíes, cuando el vino es el Amor, y la embriaguez el Enamoramiento…

“Mi lugar es el sinlugar, mi señal es la sinseñal.
No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.
He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno;
Uno busco, Uno conozco, Uno veo, Uno llamo.
Estoy embriagado con la copa del Amor, los dos mundos han desaparecido de mi vida;
no tengo otra cosa que hacer más que el jolgorio y la jarana.”[13]


… o lo que describe el actor y monje zen, Peter Coyote, tras un retiro de meditación:

“No puedo describir lo que sucedió después porque en ese instante el lenguaje y el pensamiento se disolvieron enteramente. Las fronteras entre "aquí adentro" y "allá afuera" desaparecieron. El mundo se mantuvo reconocible, como siempre había sido, pero completamente desnudo de lenguaje discursivo y conceptos. Todo parecía ser un fantasma de sí mismo, luminoso pero sin peso ni sustancia. "Yo" había sido reemplazado. Lo más cercano que puedo llegar a describir lo que sentí es una conciencia sin locación física, inseparable de la totalidad del universo. Todo era precisamente como había llegado a ser. El mundo era perfecto, sin tiempo, eterno, yendo y viniendo, como siempre había sido. Cada duda que había albergado alguna vez sobre la práctica del zen se deshizo. El tímido y temeroso yo que había defendido, agrandado, confortado y tratado de mejorar toda mi vida fue descargado de sus labores y todo estaba bien sin él. No había nada que "hacer". Supe irrefutablemente que esto era exactamente lo que había buscado desde la primera vez que leí un libro sobre el zen cuando tenía 16 años”[14].


También habría que decir, continuando, que el calificativo “aparentemente muy simple”, aplicado a la respiración y a la Atención a ella, es un tanto paradójico. Pues, repetiré una vez más, la Atención a la respiración es el instrumento psicológico más poderoso que yo he conocido nunca. Más poderoso en el sentido de que es capaz de sostener y atravesar cualquier Estado de Conciencia de los que he sabido (en el sentido sufí, de nuevo, de la expresión, saber=sabor) en esta ya cuarentena de años de Buscador que lleva uno en la mochila. La Atención a la respiración es capaz de ser el Gran Vehículo tanto en estados de conciencia supuestamente ordinarios (como entrar en un bar a tomar café... la experiencia es otra completamente distinta, no tiene nada que ver, si lo hacemos con Atención a la respiración, o sin esa Atención) como extra-ordinarios, los llamados Estados Alterados, alterados natural… (repetición, lentificación extrema, soledad, ayuno, etc…) o artificialmente (enteógenos: peyote, ayahuasca, LSD…)

Es más, en mi encuadre de primera sesión yo suelo destacar al paciente, y le propongo, además de (1) la lentitud en el discurso (mejor ir en segunda que en cuarta o quinta marcha del coche, en general), (2) el aprendizaje de la auto- escucha - que suelo explicar citando aquellos maravillosos y tan elocuentes versos de Antonio Machado, («Converso con el hombre que siempre va conmigo…»), entendiendo aquí que tanto el «buen amigo» como ese «Dios» (la parte interior más sabia) son un@ mism@; y (3) el ir desarrollando el tri-uno (cabeza, corazón, cuerpo, siempre presentes en todo momento; aprender a ser tres a la vez)… que (4) el asunto principal en el proceso terapéutico es la respiración, es decir, la conciencia y el aprendizaje del manejo de la respiración como vehículo para ser esencialmente, digamos. Algo así como, y les suelo decir: «Cuando no sepas (… quién eres ahora, dónde estás, qué hacer, qué decir, qué estas sintiendo, qué opción tomar) respira, de momento, y sé ése-ésa-eso que respira (o es respirad@) y observa, y aprende. Y luego continúa».

Y por último ahora, antes de proponerte, si quieres, una pequeña experiencia para mostrar eso de los Movimientos Interiores en Quietud, añadiré que creo que, simplificando mucho muchísimo, existen dos tipos básicos de respiración:

1.- La respiración nasal, o “masculina”[15], vertical, en cuya inspiración (sobre todo) encontramos algo que aglutina, que concentra, algo centrípeto, que reúne. Es como clavar una estaca en el suelo (de ahí lo de masculina). Sirve esencialmente para encontrar un centro cuando estoy muy dispers@ o desparramad@. También para calmar cuando me encuentro muy agitad@;

Y 2.- La respiración bucal, o “femenina”, horizontal, en cuya espiración (sobre todo) encontramos algo que suele des-aglutinar, soltar, expandir, aflojar, deshinchar, des-contraer, disolver, “su-spirar”… Sirve esencialmente para licuar o derretir lo que está demasiado duro. Funciona mejor cuando se sueltan las mandíbulas y la lengua, y cuando acompañamos el movimiento espirativo de un aflojar las articulaciones óseas (digamos…) y los músculos.

2.- Una pequeña experiencia

Vayamos ahora a una experiencia actual, si quieres seguirme. Busca una posición cómoda tendid@ en el suelo (mejor sobre una colchoneta, manta o colchón, algo blando) con la cara hacia arriba (tendid@ supino). Pon tu mano derecha en el pecho y la izquierda en el vientre, ésta a la altura del ombligo, o mejor cuatro dedos por debajo (hara).

Observamos en primer lugar durante unos 10 minutos simplemente cómo se hinchan y se deshinchan, pecho y vientre, y esa observación (larga, lenta; muuuuyyyy laaaaargaaaaa… muuuuuuuyyyyyy leeeeennnnnttttaaaaa…) nos permite ir calmando y acompasando/alargando la respiración.

Caigamos en la cuenta de que estamos con la mano derecha en el Centro Medio o Emocional (vinculado al cerebro límbico), y la izquierda en el centro Bajo o Instintivo/Motor (vinculado al cerebro reptiliano) según la Tradición del Cuarto Camino, entre otras.

(Un pequeño inciso antes de seguir, a propósito de ese “entre otras”. En realidad, Gurdjieff copió eso de los Tres Centros de algo mucho más antiguo. En este caso, parece que la primera referencia escrita son los Upanishad(s), unos 1000 años antes de Cristo. Ahí se habla de esa famosa imagen del carro, en donde el propio carro es el cuerpo (Centro Instintivo/Motor), los caballos son lo emocional (Centro Medio) y el cochero es el intelecto (Centro Alto o Mental). El pasajero es el alma, el espíritu, la Esencia, el atman:

“Las enseñanzas de Yama también incluyen notablemente la Ratha Kalpana (parábola del carro, Versos 1.3.3-4), no distinto a (y apenas contemporáneo de) la encontrada en Parménides o la de la obra Fedro de Platón. La parábola de Yama consiste en las siguientes ecuaciones: atman, el "Yo" es el pasajero del carro; el cuerpo es el carro en sí; la conciencia (buddhi) es el conductor del carro; la mente (manas) es las riendas; los cinco sentidos (indriya) son los caballos del carro; y los objetos percibidos por los sentidos son el camino del carro”[16])

Aclarado lo cual, sigamos con nuestra experiencia. Teníamos la mano derecha en el pecho y la izquierda en el vientre. Déjate apreciar los mini movimientos que puede suscitar cada una de esas manos con la respiración hinchándose y deshinchándose. Lentamente, muy lentamente. (Más lentamente todavía…)

Arriba, mano derecha, me dejo notar qué ocurre con mis pulmones, noto los bronquios, la parte alta del diafragma; qué ocurre con mi corazón, con mi garganta, noto la nuez, los músculos alrededor… Dejo que pueda aparecer algún sonido… Lo busco si no aparece.

Dejo que el cuerpo se ponga vibrante, vibración articulada a partir de ese sonido quizás. Enfoco ahora el centro bajo, mano izquierda. Como un instrumento de música, un violonchelo, por ejemplo, que vibrara con los sonidos que salen de la garganta, y los dejo que recorran todo el cuerpo. Lento, muy lentooooooooooo…

Escucho mi propio temblor, mi propio estremecimiento, mi propia palpitación, mi propio silencio. Los dejo resonar. Acompaño esa palpitación con la respiración, ¡Ahhhhhhhh…¡. Modulo el volumen, el timbre, el tono. Dejo que la garganta sienta cada uno de los fonemas de cado una de los sonidos. Dejo resonar el cráneo por dentro. Observo qué ocurre. Lento, muy lentoooooooo….

“En una onda de audio, desmenuzada al detalle, se encuentran todos los matices de una voz real: temblor, entonación, silencios irregulares, ruidos de respiración, etc. Son puntos en una línea, 16.000 puntos en un segundo de voz”[17]

Me dejó hacer en mi expresión sonora personal, así pues, al menos unas cuantas decenas de esos 16.000 puntos.

Dejo que el pecho sea como una caja de piano. Ancho, con su multiplicidad de notas y escalas. Respiro. Que el vientre sea como un tambor. Los sonidos que salen de mi garganta los llevo arriba si son agudos, al Centro Alto; medios al corazón, al centro emocional o medio, al pecho; graves, abajo, al Centro Instintivo / motor, al bajo vientre, al Hara, donde tengo la mano izquierda. Noto ahí la micro-vibración y la dejo bajar hasta la cadera, y hasta el perineo (primer chacra, Mulhadara, entre genitales y ano). Observo que ocurre ahí. Pruebo a imaginar que ahí hubiera una especie de runrún, y veo cómo es en mi caso, si lo puedo notar. Lento, muuuuyyyy leeeennnnttooooooo…

“Pero la lentitud con la que los ancianos nos vemos obligados (…) no tiene por qué ser mala. En este lugar donde el ritmo de mi paso de anciano se acopla a todo cuanto me rodea, me doy cuenta de que normalmente me resisto a andar sin prisas, a moverme despacio. De nuevo es por culpa de mi actitud de querer ser “eternamente joven”. Pero ahora veo con claridad que la lentitud tiene grandes ventajas. Hasta es estético y todo, la fluidez de los movimientos tiene una cualidad que recuerda las secuencias de taichí, aunque sin la estricta disciplina de este ejercicio. A veces, al levantarme parsimoniosamente de la silla, primero comprobando mi equilibrio, después poniéndome en pie y dirigiéndome con paso calmo a la ventana, me siento como si estuviera ejecutando el baile elegante y natural de un anciano. El impulso se acopla al movimiento”. [18]

Atiendo también, al mismo tiempo – insisto, esa es una de las claves, al mismo tiempo, «en la misma unidad de tiempo y espacio»– al Centro Medio. Corazón, Anahata, cuarto chacra. Es la música del decir. Como si cantara en lugar de solo sonar los sonidos de mi garganta, entono, le doy el timbre y el ritmo. (Lo intento, claro). Le doy melodía, como un bolero, como un tango, como heavy metal, como una balada, como una bulería, como un chotis, depende.

Mientras tanto y, en lo posible, sin que eso interrumpa ese Viaje, intento ampliar lo sensado (cuerpo) a lo sentido (emoción, sentimientos, estados de ánimo), a lo pensado (pensamiento), y a lo imaginado (intuición), por seguir la nomenclatura jungiana para el Gran Cuaternario Humano. Me dejo venir emociones, pensamientos, imágenes, músicas, colores, escenas, recuerdos, flashes… y les doy, como siempre en Gestalt, su tiempo y su espacio.

Si el lector me ha seguido hasta aquí, y ha llevado a cabo esta micro experiencia: ¿no es, vertiginoso o, como mínimo, vivaz, vivo, lo que puede llegar a ocurrir en la aparente quietud?

El tronco del árbol no se mueve… aparentemente. Pero en determinados estados de conciencia – por ejemplo, meditación profunda, conciencia exacerbada, Atención Plena… – se puede apreciar su movimiento interior, el correr de la savia, la vibración que emite. No sé si el lector tendrá la experiencia de abrazarse a un árbol estando “así”. Si la tiene, sobran las palabras. Si no, también sobran, mejor experimentarlo, en un momento de apertura, claro, si no es pura madera “muerta”. Experimentarlo las veces suficientes como para poder percibir alguna cosa. Quizás “la vertiginosa velocidad de la quietud” del árbol… y la propia, si un@ sabe hacerlo.

3.- La incubación pitagórica

En la antigua Grecia, Parménides y Pitágoras practicaron y enseñaron lo que podríamos llamar la inmovilidad iniciática (en cuevas incubatorias, o plutonium[19]): el iniciad@ descendía acompañado del sacerdote, y la persona “se quedaba dormida y soñaba, o bien entraba en un estado que, según las descripciones, no era ni sueño ni vigilia, hasta que terminaba por tener una visión”[20]

“Lo importante era no hacer nada. El momento culminante se producía cuando el enfermo no se debatía ni hacía ningún esfuerzo, sólo tenía que rendirse a su condición. Se acostaba como si estuviera muerto: guardaba sin comer ni moverse, algunas veces durante varios días seguidos. Y se aguardaba a que la curación llegara de otro lugar, de otro nivel de conciencia y existencia (…) Las semejanzas entre estar acostado para la incubación y aproximarse al estado de la muerte estaban muy claras para los griegos. Eran evidentes en la quietud semejante a la muerte, en el modo en que los lugares de incubación se consideraban puntos de entrada al inframundo. (…) El éxtasis de Apolo era distinto del éxtasis de Dionisos. No tenía nada de desenfrenado o inquieto. Era intensamente privado, personal. Y tenía lugar en una inmovilidad tal que podía no advertirse o podía tomarse por otra cosa. Pero en esa quietud total existía una libertad total a otro nivel”[21]

La palabra griega que significa quietud es hêsychia, “que implicaba automáticamente silencio”[22].

Pero la hêsychia (o hésychia) es también lo que buscaban los primeros Padres de la Desierto que se retiraron al Gran Yermo en el S.IV de nuestra Era, cuando el emperador Constantino declaro la cristiana como religión oficial del imperio.

[Cuando el emperador romano Constantino dictamina que el cristianismo es la religión oficial del Imperio romano en el 313 d. C., hay varia gente noble –en el mejor sentido de la palabra, es decir, el no aristocrático, sino ético del término– que dice que nanay, que por ahí no van los tiros. Que ese no era el mensaje original de un tal Jesús. Surgirán entonces prácticas ascéticas, cenobíticas, monásticas, de silencio interior, y diversos personajes eminentes (patriarcas, santos hombres, anacoretas…) se retirarán al desierto (Egipto, Siria, Palestina…) y a las cuevas buscando (a Dios y a sí mismos en) su propio interior. Se los llamó los «padres del desierto», y buscaban: «lo que en griego se ha llamado hésykia, es decir, una “paz interior” para posibilitar la re-unión o “unión mística” con Dios».][23]

Así es que reencontramos ochocientos años después (s.IV a.C versus s.IV.d.C) ese binomio inmovilidad (de una cierta manera, claro), y encuentro o búsqueda de lo divino. Aquellos que nos van a aportar lo que hoy llamamos Eneagrama (junto con las aportaciones de los sufíes unos siglos después, y las legendarias de los babilonios nunca del todo verificadas) practican el retiro/ inmovilidad/ encuentro… (inicial) con El Diablo, que suele ser, como insisten las Tradiciones, lo primero que uno encuentra en la búsqueda del Dios Interno. De ahí saldrá el concepto y la clasificación de pecados capitales, o sea, de las principales maneras de caer en el tropiezo, significado latino, o de no acertar en el blanco (por tener la mente nublada), significado griego de pecado.


4.- El Bolero de Ravel, y una segunda experiencia

Un buen ejemplo de esa “vertiginosa velocidad de la quietud”, y una segunda experiencia que propongo al lector/a, es una manera particular de escuchar el archiconocido Bolero de Ravel. En su día, hace ya unos cuantos añitos (¡ay, juventud!) fue realmente impactante para quien escribe, cuando la aprendí, como tantas otras cosas, de Claudio Naranjo.

A.- Preliminares

El Bolero de Ravel diría uno que está compuesto para ser bailado. Y es verdad. Maurice Ravel lo compone para Ida Rubinstein, una famosa bailarina y empresaria rusa, y también para su compañía en 1928[24],

“El Bolero es un “movimiento orquestal inspirado en una danza española, (que) se caracteriza por un ritmo y un tempo invariables, con una melodía obsesiva —un ostinato— en do mayor, repetida una y otra vez sin ninguna modificación salvo los efectos orquestales, en un crescendo que, in extremis, se acaba con una modulación a mi mayor y una coda estruendosa”[25]. Decía el propio Ravel:”Es una danza en un movimiento muy moderado y constantemente uniforme, tanto por la melodía como por la armonía y el ritmo, este último marcado sin cesar por el tambor. El único elemento de diversidad es aportado por el crescendo orquestal”[26]

Esa melodía que se repite una y otra vez durante 15 minutos aproximadamente (depende de versiones) evoca la repetición como elemento natural alterador de la conciencia. Si nos fijamos, la repetición está presente en la mayaría de las grandes Tradiciones de Sabiduría (letanía en el catolicismo, oración continua del corazón en el cristianismo ortodoxo, postraciones en el islam, mantrams en el budismo, cantos mántricos en el hinduismo, movimientos repetitivos de la cabeza frente el Muro de las Lamentaciones o Hakótel Hama'araví  en el judaísmo…)

Hay un principio neurofisiológico para ello. El sistema reticular actúa como secretari@ del córtex, el cual regula estado de alerta, la lógica y el razonamiento crítico.  Cuando se produce un estímulo repetitivo, es como si el sistema reticular le dijera a la corteza: “¡Descansa, jef@!. Ya me ocupo yo”. Y ahí cambiados el estado de conciencia de Ondas Beta o de vigilia, por un estado Alfa (meditación/relajación), Delta (sueño) o Theta (estados alterados de conciencia y emergencia del Inconsciente individual y/o colectivo)

Así que la propia estructura del Bolero nos ayuda, si nos dejamos y sabemos cómo, a “colocarnos” (en ambos sentidos de la palabra) en otro lugar, en otro estado, en otro mundo…

B.- Pautas de escucha


La idea es que el Bolero me baile, en vez de bailarlo yo. Como si un@ se tomara una sustancia enteógena o una medicina, y la dejara hacer por dentro, con ciertas pautas, eso sí:

1.- Imagina una serpiente en tu perineo, que se va desplegando, desplegando, haciendo movimientos circulares en espiral hacia arriba cada vez más amplios, coincidiendo con el crescendo de volumen y la incorporación de cada vez más instrumentos en la orquesta. Imagínalo como un sensual movimiento/despertar kundalínico… sin moverte tú. O apenas, solo micro-movimientos, o mejor nada, pero bland@, poros@, sin rigidez…

2.- Lleva la percusión del tambor/caja al Centro Bajo (pelvis, Ritmo); la melodía al Centro Medio (corazón, Melodía) y el bajo (binario, o ternario de bolero) al centro Alto (cabeza, Armonía). Prueba a escucharlos dentro de ti, primero por separado, y luego juntos, a la vez, y déjate que estalle el festival dentro de ti, sosteniéndolo con la respiración, sin contracturarte, sin encogerte, como una buena amante que se deja penetrar y se suma al festín… abriéndose por dentro…. ondulante…

Ambos elementos combinados evocan o pueden llegar a suscitar un estado particular, como veremos en un momento a través de un ejemplo real. Hay el movimiento lento y sinuoso, cada vez más amplio, de la “serpiente” en espiral, que podríamos decir que evoca Lo Vertical en sentido ascendente; y Lo Horizontal en esa ampliación progresiva de superficie. Y hay el triple movimiento de percusión, melodía y bajo sonando a la vez.

Es como un castillo de fuegos artificiales, como una mascletá de mi tierra valenciana… moviéndonos por dentro, sonando por dentro, si nos dejamos…

Ambos, Lo Vertical y Lo Horizontal evocan la “cruz”:

“… (…) uno de los símbolos que se registra desde la más alta antigüedad: en Egipto, en China, en Cnosos de Creta, donde se ha encontrado una cruz de mármol que data del siglo XV a.C. La cruz es el tercero de los cuatro símbolos fundamentales con el centro, el círculo, (y) el cuadrado. Establece una relación entre los otros tres: por la intersección de sus dos rectas que coincide con el centro abre éste al exterior; se inscribe en el círculo y lo divide en cuatro segmentos; engendra el cuadrado y el triángulo, cuando sus extremidades se enlazan con cuatro rectas. La simbólica más compleja deriva de estas simples observaciones: ellas han dado nacimiento al lenguaje más rico y más universal.” [27]


C.- Un testimonio


Quiero terminar, tal como anunciaba, con un testimonio de la última vez que he propuesto este Trabajo sobre el Bolero que acabo de comentar. El marco es el Curso de Especialización sobre Abordaje Terapéutico de la Sexualidad que, por primera vez, tras más de treinta de Taller de Sexualidad, estoy realizando en 2016 en Barcelona, y Dm, en 2017 también en Madrid, además de en la ciudad condal.

Cedo las últimas palabras de este artículo a la protagonista:

“En un principio tomé un tiempo para identificar los tres movimientos por separado. Este ejercicio de clasificación me resultó fácil y también el enlazarlos al centro correspondiente uno a uno, es decir, lo que yo comprendí como “escucharlos” desde esas distintas partes.

La cosa se complicó cuando comencé a querer hacerlo simultáneamente. Era relativamente “sencillo” ubicar dos, pero el tercero era imposible, se escapaba. Trataba de colocar el de la cabeza cuando ya tenía los otros dos “funcionando” pero no era posible. Y cuando conseguía colocar el centro alto, perdía el centro bajo. Lo que sí iba percibiendo es que a medida que avanzaba en la práctica iba apareciendo un espacio mayor, como una conciencia más amplia, sobre todo a partir de utilizar dos centros a la vez. También me percaté de que el que menos me costaba mantener era el centro medio, el del corazón. Me parece lógico siendo el mío un carácter emocional desde la perspectiva del eneagrama. Esa dificultad de mantener unidos el centro bajo y el alto, el instinto y lo mental tiene su resonancia también en mi vida. Y cómo al unir instinto y corazón, no era fácilmente accesible el mental.

Así estuve jugando con “encajar las piezas del puzzle” buena parte de la obra. A veces, parecía que, por unos instantes, las piezas querían entrar y alinearse; pero apenas eso era intuido, era rozado, aparecía un sobresalto, un susto que impedía que la cosa se completara. Dándome cuenta de ello, respiraba y volvía una vez tras otra a procurar esa sincronización de a tres, sin mucho más éxito.

Pero de cara al final del Bolero, fue ocurriendo el milagro… Empecé a sentir que cada cosa se colocaba en su lugar, lo de arriba con lo de arriba, lo de abajo con lo de abajo y lo de en medio con lo de en medio. Y digo “se colocaba”, porque no tuve la sensación de ser yo quien lo hiciera, pareciera como si algo hubiera tomado el mando… De repente se hizo más espacio y… ¡click!  encajaron todas las piezas…y entonces me convertí en el contenedor de la misma Vida! ¡¡¡Sentía como si Toda la vida estuviera dentro de mí!! Una dicha y una energía inmensa me arrasó y todo se completó. Era tan indescriptible y absolutamente intenso lo que acontecía que por instantes parecía que mi cuerpo no pudiera sostenerlo. Y rebosé en lágrimas y en absoluta felicidad ante Aquello que me sobrepasaba y que tenía aroma a Perfección y Divinidad. Y aún se tornó más intenso en ese “in crescendo” que parecía llevarme hasta los límites de lo humanamente sostenible hasta que la pieza tocó a su fin, en ese éxtasis final, absolutamente catártico. Luego, aún muy conmovida por la experiencia respiré gozosamente esa intensidad, acogiendo la deliciosa vibración que sucedía aún dentro de mí, que se fue calmando, dando paso en un silencio profundo, íntimo, preñado de deliciosa paz”.[28]



Si quieres hacer una experiencia más amplia al respecto, te propongo que mires la información que sigue aquí








[1] Celaya, G.: “Cambio de velocidades" en "Buenos días, buenas noches". Madrid. Ayuso. 1978 Gracias E., de nuevo...
[2] Traducción personal de “"La manera més salvatge/ selvàtica i salvadora/ de moure el cos, la manera/ més subtil i muscular, / més a prop de la Matèria/ Feta Font Perquè Font És,/ el moviment del cos més/ insultant de tots i, sí,/ si vol, el més Amorós/ és la paraula i parlar."

[3] Gracias de nuevo E., por descubrírmelo
[4] Gracias V.M.D. en Face 03.03.18.
[5] Jiménez, J.R.: La soledad sonora. Taurus. Barcelona
[6] Herrera, M.A.: Juan Ramón Jiménez en la mar. Hinduismo y sufismo en la poesía de Juan ramón Jiménez. Rauda ediciones. Malaga. 2016. Página 100
[8] Rafa Redondo en Facebook
[9] En el sentido no-lacaniano de la expresión, sino como L@s otr@s, en general
[10] Véase para ampliar Rams, A.: “Gestalt y Atención: presencia y espiritualidad en la experiencia terapéutica”. www.edicioneslallave.com. Barcelona.2015. Páginas 51-58
[11] http://www.plataformaeditorial.com/ficha/285/0/5157/ser-padre-hoy.html
[12] Cruz, J.: Sobria Ebrietas. www.sabiduría.es 13.06.2005
[13] http://www.mevlana.ch/index.php/es/mevlana-celaleddin-rumi/poemas/341-poemas-de-amor-de-mevlana
[15] Nada que ver con el género, hombre o mujer, es algo que tod@s tenemos
[16] http://hermandadblanca.org/author/jorge-coordinador-ghb/

[18] Klein, D.: Mis viajes con Epicuro. Urano. Barcelona. 2013. Páginas 52-53
[19] De Plutón o Hades, porque se trataba de una muerte en vida, de un descenso al inframundo.
[20] Kingsley,P.:  En los oscuros lugares del saber. Atalanta. Girona. 2006. Página 78
[21] Kingsley, P.: Ibid. Páginas 7, 98 y 106.
[22] Kingsley, P: Ibid. Página 164
[23] Rams, A.  Ser padre hoy. Terapia Gestalt y paternidad. Plataforma. Barcelona. 2016. Página 135
[25] Ibid, Wikipedia/Bolero

[26] Ibid, Wikipedia/Bolero
[27] Chevalier, J & Gheerbrant, Ch: Diccionario de los símbolos. Herder. Barcelona. 1999
[28] Gracias S.B.