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lunes, 3 de marzo de 2014

LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES: TAURO. 6.


"Me parece que hacer nada es una forma de hacer en la que no nos depositamos del todo en la acción; que cuando hay acción tenemos presente el contacto con nosotros mismos, con el mundo interno y con el mundo del contacto, y cuando no hay acción tenemos presente que podría haberla. Hacer nada en particular significa entender que no hay una acción necesariamente mejor que otra, y hacer lo particular con conciencia de lo general. “Actúa localmente, piensa globalmente”. Significa no depositar el ser en aquello que hago o en el resultado de aquello que hago. Es como: “yo soy de todas formas - en ambos sentidos de la frase [de todas formas][9] - haga esto o haga aquello, haga bien o haga mal. Haga o deje de hacer, de todas maneras sigo siendo. Aunque con consecuencias y aspectos diferentes, claro”.

Hacer nada es el lugar de mirar ahí delante, mirar ahí delante al tiempo que no pierdo la panorámica global, la mirada panorámica del Don Juan de Carlos Castaneda, la “mirada de pajarito” de las artes marciales. Es mantener un tipo de contacto que puede sostener varias figuras al mismo tiempo, sobre un fondo siempre en movimiento, en el que no me apego a aquello que está ahí pero al mismo tiempo estoy ahí."

http://albertrams.blogspot.com.es/2014_01_01_archive.html

"El cuento se narra en forma de monólogo por parte de Asterión, ser que vive en una inmensa casa a la que describe dotada de infinitas puertas sin cerraduras, carente de mobiliario y en la que existen numerosos pasadizos, picoitaciones, corredores y patios. A lo largo de los años Asterión vaga por su interminable morada, la cual cree infinita. El personaje explica su personalidad narrando eventos del pasado, como el atardecer en que dio en salir, pero el temor que le infunden los rostros y actitudes de las gentes del exterior, lo obliga a internarse nuevamente en lo profundo de su residencia. Pasa los largos días jugando a las escondidas, corriendo por las extensas galerías, fingiendo dormir o recibiendo la visita de otro como él.

Cada nueve años entran nueve hombres en la casa, pero Asterión no los asesina, sino que uno tras otros van muriendo (no se sabe el motivo, pero Asterión queda demostrado como inocente). Uno de ellos, antes de morir, le profetiza que algún día llegará quién lo libere de su suplicio. Asterión tiene una esperanza de que su soledad acabe. Una mañana arriba su salvador, Teseo, "El minotauro apenas se defendió", confiando en que él venía a liberarlo."

Borges, "La casa de Asterión". Wikipedia.


Video Tauro 6